¿Y ese parche?
El rasgo más reconocible de la Princesa de Éboli es indudablemente el parche que tapa su ojo derecho. Por esto mismo también se la ha conocido como la bella tuerta, pero la mayoría (por no decir casi todos) los retratos de Ana de Mendoza fueron posteriores a su muerte, y en las descripciones coetáneas de ella nunca se comenta ningún defecto visual.
La Princesa siempre se ha considerado muy bella y hermosa, y es raro que con su posición en la corte y los enemigos que se generó por ello nunca se haya usado este defecto físico para denostarla. Por ello existen teorías que piensan que su condición de tuerta fue un rumor generado tras sus muerte. Otra versión de la historia es que ella fuera bizca, ya que ambos términos se usaban como sinónimo en la época, y definitivamente tenía que sufrir de algún tipo de minusvalía visual ya que existen documenntos escritos suyos en los que se ve una letra muy grande y enmarcada en uuna cuadrícula, lo que para expertos como Enrique Santos-Bueso es un claro signo de miopía juvenil de algún tipo.
La ambigüedad del parche no se queda solo aquí, pues incluso si aceptamos su existencia los motivos de la pérdida de visión de Ana de Mendoza no están para nada definidos. Cuenta la leyenda que Ana sufrió la lesión en el ojo mientras practicaba esgrima con un paje, pero también se barajan otras hipótesiis como un accidente a caballo o una mala caída.
Sea cual sea la verdad, la Princesa de Éboli ha saltado a la iconografía popular gracias a su reconocible parche. Debido a su estadía en la torre de Pinto, su figura es muy conocida en este municipio. Entre el 27 y el 29 de mayo se suele celebrar un mercadillo donde se representan teatrralmente partes de la vida de la princesa y se vuelve a traer esta figura a la actualidad.Considero que una mujer poderosa, con una minusvalía y conocida por sus disidencias con el modelo absolutista promovido por la realeza debería ser un personaje más comentado discutido en nuestros tiempos.


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